En el ciclo de charlas “El autor y su obra”
Fernando Silva: “Tras llegar al río, me transformé”
Francisco Ruiz Udiel – Publicado en El Nuevo Diario – Domingo 23 mayo 2010
Sabe hablar y contar, no sólo en libros, sino también en público. Fernando Silva, nacido en Granada, tiene 83 años y conversa con soltura. Tiene el rostro enjuto y en forma de uve, ya con la barba exigua, un poco diferente al retrato que hizo hace algunos años el fotógrafo Óscar Cantarero.
Fernando levanta el dedo índice, largo, y cimbrándolo hacia el público empieza su lectura magistral en el ciclo de charlas “El autor y su obra”, organizado mensualmente por el Festival Internacional de Poesía de Granada, en alianza con diversas instituciones, entre las que se encuentra el Centro Nicaragüense de Escritores, de la cual es miembro el autor de “El bote”; este mes le correspondió a Fernando mostrar su obra, contar su experiencia como escritor y poeta, para ello se presentó el pasado viernes en el Instituto de Historia de Nicaragua y Centroamérica, de
Con su boina de personaje de cine del neorrealismo italiano, el escritor de
Habló de su padre, Francisco Silva Guerrero, el comandante de su infancia, personaje también literario que según poema del escritor, se trataba de “un viejo alto” que sólo vivía fumando. Memoró su infancia en el río San Juan, cuando quedó huérfano tras la muerte de su madre, a quien le dedicó otro poema y aprovechó para leerlo: “A veces siento en mí un endeble vacío, como si acercara la boca al borde de una copa en lo oscuro...”
De su comunión con el río San Juan llegó la reflexión acerca de la soledad. “Tras llegar al río me transformé, me quedé como nada o como todo; luego descubrí que el vacío de la muerte de mi madre, me lo dio la naturaleza del río”.
Aclaró, sin embargo, que no llegó a sentirse abandonado o perdido, sino que “estaba en su soledad” y que la soledad como tal es formadora. “Las relaciones de la soledad son relaciones profundas con la perso-nalidad”, dijo.
El río le llenaba. También la lluvia, formadora de imágenes poéticas. Al caer la lluvia, ésta es como la “luz que se revienta encima del río, provocando así los amores del agua”. Cuando la lluvia cesa, el río “queda liso” y dice Fernando en voz baja, como en secreto: “Parece como que alguien le hubiera pasado la mano encima”.
El ganador del Premio Nacional Rubén Darío en 1957 recordó cuando tenía catorce años y fue capitán del barco “
TOME NOTA:
En la próxima sesión de “El autor y su obra” estará como invitado el poeta Luís Rocha Urtecho. El evento se efectuará el viernes 25 de junio, a las seis de la tarde, en el Instituto Nicaragüense de Cultura Hispánica, INCH.
Fotografía © Fernando Silva retratado por Óscar Cantarero
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